miércoles, 30 de septiembre de 2015

BASES DE NEUROSICOEDUCACIÓN PARA UN BUEN DÍA DE CLASE

   Curso recién comenzado, cambios de rutinas, nuevos compañeros, modificación en el tiempo de sueño, cambio de hábitos alimentarios para los que acuden al comedor, nuevas relaciones sociales en las que interactuar, nuevo contenido académico que asimilar...este es el contexto con el que padres y educadores nos encontramos en estos momentos; nuestra amígdala está sensible, receptiva a cualquier estímulo que pueda indicarnos una posible amenaza y dispuesta a atacar, bien mediante la agresividad, o bien mediante la sumisión.

   Mi pregunta es, ¿ cómo podemos asumir los padres y docentes todo este cambio en la conducta si no tenemos unas bases mínimas sobre el funcionamiento del cerebro en el ser humano? Y la respuesta es clara: esta ignorancia se manifiesta, en muchas ocasiones, en una merma en la autoestima de los pequeños y en una desidia y desilusión por parte de los maestros, algo que repercute negativamente en el espíritu de la clase.

   Apenas llevamos un mes de curso, y ya hay niños que han oído frases como: "pues va a tener que acudir a clases particulares como sigas así" "¡pero cómo no entiendes eso!" "¡cómo has podido equivocarte en algo tan simple!" Estas frases llevan aparejado un mensaje muy claro y que va directo al alumno: "No confío en ti" O comentarios de niños como "la seño me lo ha explicado muchas veces, pero siempre de la misma manera, y como así no me entero, pues le digo que sí para que no se enfade"

   Es fundamental para todos los que trabajamos con niños tener muy claros ciertos conceptos:
  1. Para que haya un aprendizaje debe haber en primer lugar, ATENCIÓN
  2. La ATENCIÓN VOLUNTARIA sólo se obtiene cuando el niño encuentra sentido a lo que se está exponiendo. Esto significa que se genera, entre otros neurotransmisores,  la dopamina y adrenalina necesaria para que exista una MOTIVACIÓN INTRÍNSECA, algo que ayuda a fijar la información con la que se está trabajando, ayuda a memorizar. Atención-memorización- aprendizaje. Elementos que van de la mano
  3. La MOTIVACIÓN está estrechamente relacionada, tal y como indica el doctor Hernán Aldana, con nuestros MIEDOS. Esto implica que por mucho que le interese a un alumno un tema en clase, si su miedo a la participación en público, o su miedo a equivocarse, o a no entender lo que se explica en la forma en que lo expone el docente, no se trabaja adecuadamente, la motivación se irá perdiendo. MOTIVACIÓN Y CAPACITACIÓN van de la mano.
  4. La ATENCIÓN EJECUTIVA, la capacidad de concentrar la atención durante un período de tiempo, esa en la que necesito hacer uso de la capacidad de inhibición, se desarrolla en los Lóbulos Prefrontales, área cerebral de más tarde maduración, según autores hasta los 26 años de edad. Según Marina Drake, este tipo de atención constituye el nivel jerárquicamente superior de las variedades atencionales.
  5. NO TODOS APRENDEMOS DE LA MISMA MANERA, por lo que o adaptamos las explicaciones a nuestros alumnos, o seremos cómplices de que un avance satisfactorio de la clase no se lleve a cabo.
  6. Conocer las NECESIDADES ESPECIALES de los miembros del aula debe ayudarnos a crear una educación más justa, pero en ningún caso, debe servir como herramienta para ETIQUETAR a los niños. Las etiquetas son uno de los medios más comunes y aceptados para impedir el buen desarrollo emocional de la autoestima de alguien.
  7. En el aula se juega fundamentalmente con la MEMORIA DE TRABAJO Y LA MEMORIA INTERMEDIA, y esto es así porque no ha dado tiempo a que se generen las conexiones sinápticas necesarias para llegar a la MEMORIA A LARGO PLAZO, debemos trabajar mucho y relacionar un mismo contenido con contextos diferentes para que esto se produzca, así que por favor, no le pidamos peras al olmo.
  8. Si un alumno NO SE SIENTE INTEGRADO EN CLASE, se activará la cingular anterior, zona del cerebro encargada de avisarnos cuando tenemos un daño físico, y curiosamente, estrechamente relacionada con la atención ejecutiva; lo que indica que una falta de pertenencia al grupo por parte de un niño, afectará a su sistema atencional. 
  9. Por encima de cualquier herramienta educativa, está la ACTITUD DEL DOCENTE hacia el alumno. Para muchos niños, el motor de su autoestima reside en lo que el profesor opine de ellos, y eso es algo de lo que todos somos responsables, ya que, dejándonos llevar por las modas, el refuerzo positivo se ha usado hasta la saciedad en los últimos tiempos, tanto en el ámbito familiar, como en las primeras instituciones educativas que pisan los pequeños: pegatinas, caritas de emociones, chucherías, regalos... Un niño tiene que tener muy claro que SE CONFÍA EN ÉL. Sin esta actitud, todo lo demás carece de  sentido.
   Todos los que estamos relacionados con el mundo infantil, ya sea como padres, docentes, educadores...tenemos una responsabilidad que está por encima de nuestro cargo, y es la RESPONSABILIDAD SOCIAL. Los niños de hoy serán la sociedad adulta del mañana, y debemos hacer todo lo posible para que los pilares de ésta se basen en sólidos valores y principios.

   Cuando asumimos nuestras responsabilidades, directamente nos empoderamos, y tomamos consciencia de todo lo que cada uno de nosotros, dentro de su parcela, podemos hacer.

   Cuando estamos formados, cuando nuestra actitud hacia el niño es de confianza, las frases arriba enunciadas no tienen razón de ser.

   Para finalizar, hago un paralelismo con un principio básico que interioricé durante mis estudios de Derecho: Ignorantia Juris Non Excusat, "La ignorancia no te exime del cumplimiento de la Ley"
 
   Tenemos muchos recursos hoy en día, y en gran parte gratuitos, para poder formarnos y que la realidad de nuestros hijos sea diferente, sólo hay que conocerlos y querer ponerlos en práctica ;)

lunes, 24 de agosto de 2015

EL CEREBRO EN LA PALMA DE LA MANO


 
Con esta dinámica profundizaremos en el autoconocimiento. Es fundamental saber cómo funcionamos para poder trabajar con nuestras emociones y conductas.

La finalidad de este ejercicio es que los niños entiendan porqué ante determinadas situaciones nos comportamos de una determinada manera, que en ocasiones, puede llegar a ser hiriente para nosotros mismos y para los demás.

Asimismo, los pequeños entenderán también el porqué de determinados comportamientos por parte de sus amigos, padres y personas cercanas, elemento necesario para la adquisición de la toma de perspectiva y posterior empatía

Cuando un niño se siente atacado, y fruto de esta emoción reacciona mediante una conducta inadecuada ( conducta defensiva natural, propia de nuestra amígdala cerebral), es muy probable que posteriormente se sienta mal, se sienta culpable. La idea de esta dinámica es que el niño entienda que este tipo de conductas son inherentes al ser humano, que forman parte de nuestro sistema de supervivencia; todos, en un momento dado, podemos tener respuestas equivocadas. Identificando la respuesta inadecuada, el pequeño, con las herramientas que irá adquiriendo, podrá sustituir estas reacciones por otras más respetuosas para él y para su entorno.

Es muy importante que el adulto tenga claro que por nuestra propia naturaleza, siempre que identifiquemos una conducta como amenazante, aunque ésta no lo sea, nuestro sistema de defensa se pondrá automáticamente en marcha, de ahí las respuestas impulsivas de los pequeños ( y de muchos adultos). Sólo un trabajo continuado por parte de los cuidadores, de autoconocimiento y auto regulación, unido a la correspondiente madurez de cada etapa evolutiva, ayudará a los niños a la adquisición de otras vías más respetuosas para ellos mismos y para su entorno a la hora de expresar sus emociones.

Pongo un ejemplo: María está jugando con su muñeca y llega su hermana Lucía y se la quita. Automáticamente la amígdala de María la hará reaccionar, ya que su instinto de territorialidad ( mi muñeca) se ha visto atacado. Es posible que tenga una reacción ofensiva ( las respuestas amigdalinas son: defensiva, ofensiva, sumisión o inhibición))que es un mecanismo, tal como hemos visto, natural e inherente al ser humano. En este momento María no podrá razonar adecuadamente sobre su reacción, ya que está en modo "supervivencia"; habrá que esperar a que se calme para poder hablar tranquilamente sobre lo sucedido y enseñarle vías diferentes para gestionar su rabia. Por supuesto, a Lucía también hay que enseñarle cómo pedir las cosas adecuadamente. Cambiamos LA CULPA por la COMPRENSIÓN y el ENFOQUE EN SOLUCIONES hacia personitas que están desarrollando habilidades emocionales y sociales, pero que aún carecen de las herramientas suficientes para hacerlo adecuadamente.

 Se recomienda que el padre o madre  escriba los nombres de los tres sistemas cerebrales en una pizarra, folio, o los represente
gráficamente en función de la edad de los pequeños; realice representaciones teatrales, use un peluche o muñeco que sea un cocodrilo, otro un elefante, mono u otro mamífero, y otro que sea un ser humano…a fin de que la información se interiorice  mejor. Esta dinámica se ha realizado con niños de tres años en adelante, obteniendo resultados maravillosos. En función de la edad se irá adaptando el vocabulario.

Con la palma de la mano abierta alzamos el brazo, invitamos a los niños a que hagan lo mismo,  y exponemos:

Imaginaos que la mano es el cerebro. En el cerebro podemos distinguir tres sistemas: el cerebro cocodrilo o instintivo, que es el más antiguo, el cerebro mamífero o emocional, que puede ser un elefante o un mono, sensible, con mucha memoria; y el cerebro humano, cognitivo-ejecutivo.

El cerebro cocodrilo sería la muñeca, el cerebro mamífero el dedo pulgar, y el cerebro humano los cuatro dígitos restantes.

Para que las personas podamos actuar adecuadamente, sin estar enfadadas, sin faltar al respeto y expresando nuestros deseos de una manera idónea, es necesario que exista una conexión de los tres sistemas cerebrales, es decir, que el cerebro humano, contenga al cerebro mamífero y al cerebro reptil, de modo que el puño estará cerrado.



¿Qué ocurre cuando estamos muy enfadados? Que el cerebro humano se desconecta de los otros dos sistemas cerebrales. El cocodrilo se defiende, y ¿qué hace un cocodrilo? Ataca. Por eso cuando estamos muy enfadados hacemos y decimos cosas que en momentos de conexión plena no haríamos ni diríamos.

En este momento de la explicación, mantenemos la palma de la mano abierta.

Exponemos alguna situación nuestra en la que actúa el cerebro cocodrilo y solicitamos al niño que nos explique alguna otra en la que piensa que actúa su cerebro cocodrilo. Ejemplo: cuando gritan, empujan, insultan…

¿Qué ocurre cuando alguien dice o hace algo y nos sentimos triste? ( ojo con la forma de enunciar esta pregunta. No hago responsable a la otra persona de mis sentimientos. Soy yo quien me siento triste, aunque haya sido motivado por un hecho ajeno) Que el cerebro humano vuelve a desconectarse (abrimos nuevamente la palma de la mano), y en este caso es el cerebro emocional, el elefante que es tan sensible, el que se encuentra mal, pudiendo en ocasiones dejarse llevar durante mucho tiempo por un sentimiento o emoción; o el mono que es tan inquieto y a veces no puede parar de moverse.

Exponemos alguna situación nuestra en la que actúa el cerebro mamífero y solicitamos a los niños que nos expliquen alguna otra en la que piensan que actúa su cerebro emocional

¿Qué debemos hacer cuando quien rige nuestro comportamiento es el cerebro reptil o emocional? Conseguir la conexión plena mediante un tiempo fuera positivo (esta dinámica se explicará en otro momento. NO es la sillita de pensar ni ningún tipo de castigo enmascarado).

Una vez que se ha comprendido e interiorizado este ejercicio, la idea es poder hacer uso de él cuando el pequeño o el adulto se encuentran desconectados, con la palma de la mano abierta, es decir, actuando en modo supervivencia (cerebro instintivo y emocional); de tal modo, que un niño pueda decirle a otro: “Ahora mismo estoy así (palma de la mano abierta) y es mejor que no hablemos del tema, necesito tranquilizarme”. Llegará un momento en que el simple gesto de la palma de la mano abierta indicará a los integrantes de la situación concreta,  que no es momento de solucionar altercados, sino que es el momento de tomarse un tiempo fuera positivo.

 

A TENER EN CUENTA:
 

·         Debemos evitar emitir juicios sobre las conductas que los niños expresen. Recordemos que no se trata de juzgar, el objetivo primordial de este ejercicio es la identificación de conductas. Cuando los pequeños identifiquen conductas inadecuadas podrán reflexionar sobre ellas, y entonces enfocarse en la búsqueda de soluciones respetuosas.

 

·         Lo más importante de las herramientas y contenido de inteligencia emocional e instintiva es la actitud del adulto ante los infantes, la cual debe ser de comprensión y colaboración. Un niño tiene un comportamiento inadecuado porque no sabe hacerlo de otra manera, y el docente dentro del aula, o los padres en el ámbito familiar, tenemos la capacidad de enseñarles otras vías. Si vemos así las situaciones vividas con los niños, nuestra actitud hacia ellos también cambiará, y nuestra amígdala, responsable de las respuestas defensiva, no se sentirá atacada.



Fuentes: Artículos varios de Disciplina Positiva, El Cerebro del Niño, de Daniel Siegel